“Y si llueve saldremos a la lluvia a lavar las vidas que van acumulando mugre de palo de gallinero. Tanta mentira, tanto fingir, tanto desastre”. Con estas palabras arranca Manolo García su nuevo álbum "Saldremos a la lluvia", que se ha publicado hoy, 13 de mayo.
... ya está escuchado y es... muy bueno... ¡no podía ser de otro modo! ...
Y si llueve saldremos a la lluvia a lavar las vidas que van acumulando mugre de palo de gallinero. Tanta mentira, tanto fingir, tanto desastre...
Desnudos sobre el mascarón de proa lamiendo con la punta de la lengua el tinte que desprende la máscara. Si arrecia el viento norte abajo telas, calzarse botas y esgrimir las hachas. Sobre la superficie caminamos; que sobre la superficie nos salvamos.
No sólo pueden ellos. Y mejor si no hay motores. Tenemos velas. No solo pueden ellos. Y mejor si no hay motores. Tenemos velas. Bajo nosotros los huesos y las piedras que son los sedimentos de nuestra incierta gloria.
Y si llueve saldremos a la lluvia a vaciar el semillero de sonrisas y esperar cosecha. En la silla de parar las prisas. Tanto correr, tanto asentir, tanto quemarse...
El viento te traerá nuevos encuentros, amores nuevos y una vida dulce, más plena cuanto menos soberbia. Si arrecia el viento norte, abajo velas. Calzarse botas y enarbolar hachas. Sobre la superficie nos salvamos desde lo más profundo; respirando.
No solo pueden ellos. Y mejor si no hay motores. Tenemos velas. Bajo nosotros, los huesos y las piedras que son los sedimentos de nuestra incierta gloria. Bajo nosotros, tejidos los momentos que manan de la calma. Lo único que cuenta.
No solo pueden ellos. Y mejor si no hay motores. Tenemos velas. No solo pueden ellos. Y mejor si no hay motores. Tenemos velas. Bajo nosotros, las huellas y las piedras serán el rudimento de nuestra incierta gloria. Bajo nosotros, tejidos los momentos que manan de la calma. Lo único que cuenta...
En algún lugar al que nunca he viajado, alegremente más allá de toda experiencia, tus ojos tienen su silencio: en tu gesto más delicado hay cosas que me rodean, o que no puedo tocar porque están demasiado cerca
tu mirada más leve fácilmente me abrirá aunque me haya cerrado como un puño, tú me abres siempre, pétalo por pétalo, como la Primavera abre (tocando con habilidad, misteriosamente) su primera rosa
o si tu deseo es cerrarme, yo y mi vida nos cerraremos con hermosura, de pronto, como cuando el corazón de esta flor imagina la nieve, cuidadosamente, cayendo por doquier;
nada de lo que podamos percibir en este mundo iguala el poder de tu intensa fragilidad, cuya textura me obliga con el color de sus campos, trayendo muerte para siempre con cada respiración
(no sé qué hay de ti que cierra y abre; solo algo en mi entiende que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas) nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas.
En la gran claridad del día, el sosiego de los ruidos es también de oro. Hay suavidad en lo que sucede. Si me dijesen que había guerra, yo diría que no había guerra. En un día así, nada puede haber que pese sobre el no haber más que suavidad.
Bob Marley tenía una idea, era una idea más propia de un biólogo, creía que se podía curar el racismo y el odio, curarlo literalmente, inyectando música y amor en las vidas de la gente.
Un día, cuando iba a tocar en un concierto por la paz, unos matones se presentaron en su casa y le pegaron un tiro. Dos días más tarde se subió al escenario a cantar.Alguien le preguntó que por qué, a lo que respondió:
Los que intentan hacer de este mundo un lugar peor no se toman ningún día libre… ¿Por qué iba a hacerlo yo?...
Hay que iluminar la oscuridad…
en
"Soy Leyenda"
...
Ahora la intención era colocar aqui la canción "Redemption song" de Bob Marley, una canción que en su letra dice cosas como: "... Todo lo que siempre he tenido son canciones de libertad. ¿Nos ayudas a cantar estas canciones de libertad? Porque es todo lo que tengo, canciones redentoras... Emanciparte de tu esclavitud mental, nadie excepto nosotros mismos puede liberar nuestras mentes... Cuánto tiempo más matarán nuestros profetas mientras nos quedamos mirando a otro lado... Todo lo que tengo, canciones redentoras, estas canciones de libertad, canciones de libertad"
Pero, siguiendo el espiritu de fusión y mestizaje, hay una versión de "Redemption song" cantada por Ziggy, hijo de Bob Marley, acompañado por el grupo de flok irlandés, "The Chieftains"... Un reggae con ritmo celta... La música une.
Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos.
Los libros... hacen a cada persona diferente de todas las demás porque se dirigen a lo que cada uno de nosotros tiene de único: leemos para eso, para aprender a vivir una vida propia y libre, y para imaginar, valorar e intentar comprender por qué los demás son diferentes. (...) Hoy predomina, sin embargo, el pensamiento de chalet adosado: la obligación de pensar dentro de una urbanización donde todos tienen el mismo coche, el mismo jardín, la misma ropa y el mismo sueldo. Si nunca sales de ahí, ¿cómo no vas a tener miedo a lo que es distinto? Leer es un medio de transporte: la forma más rápida de salir de casa y de tu propia cabeza. Nos enseña cómo viven los demás. Nos enseña a no tener miedo a la diferencia, ni miedo a ser nosotros mismos.
Silba el viento dentro de mí. Estoy desnudo. Dueño de nada, dueño de nadie, ni siquiera dueño de mis certezas, soy mi cara en el viento, a contraviento, y soy el viento que me golpea la cara.
Voy a construir una ventana en medio de la calle para no sentirme solo. Plantaré un árbol en medio de la calle, y crecerá ante el asombro de los paseantes: criaré pájaros que nunca volarán a otros árboles, y se quedarán a cantar ahí en medio del ruido y la indiferencia. Crecerá un océano en la ventana. Pero esta vez no me aburriré de sus mares, y las gaviotas volverán a volar en círculos sobre mi cabeza. Habrá una cama y un sofá debajo de los árboles para que descanse la lumbre de sus olas.
Voy a construir una ventana en medio de la calle para no sentirme solo. Así podré ver el cielo y la gente que pasa sin hablarme, y aquellos buitres de la muerte que vuelan sin poder sacarme el corazón. Esta ventana alumbrará mi soledad. Podría inclusive abrir otra en medio del mar, y solo vería el horizonte como una luciérnaga con sus alas de cristal. El mundo quedaría lejos al otro lado de la arena, allá donde vive la soledad y la memoria. De cualquier manera es inevitable que construya una ventana, y sobre todo ahora que ya no escribo ni salgo a caminar como antes bajo los pinos del desierto, aun cuando este día parece propicio para descubrir los terrenos insondables.
Voy a construir una ventana en medio de la calle. Vaya absurdo, me dirán, una ventana para que la gente pase y te mire como si fueras un demente que quiere ver el cielo y una vela encendida detrás de la cortina. Baudelaire tenía razón: el que mira desde afuera a través de una ventana abierta no ve tanto como el que mira una ventana cerrada. Por eso he cerrado mis ventanas y he salido a la calle corriendo para no verme alumbrado por la sombra.
El mejor momento del amor no es aquel en que se dice: «Te amo» Se halla en ese mismo silencio que está a punto de romperse todos los días. Está en la rápida y furtiva comprensión de los corazones. Está en los fingidos rigores y en las secretas indulgencias. Está en el estremecimiento del brazo en que se apoya la mano temblorosa, en esa página que volvemos juntos, pero que ninguno de los dos leemos. ¡Momento único, en que los labios callan y dicen tantas cosas con su pudor; en que se abre el corazón, estallando quedamente como un botón de rosa! En que el solo perfume de los cabellos parece un favor conquistado. ¡Momento de deliciosa ternura, en que el respeto mismo es una confesión!
Ya que navegas por mi sangre y conoces mis límites, y me despiertas en la mitad del día para acostarme en tu recuerdo y eres furia de mi paciencia para mí, dime qué diablos hago, por qué te necesito, quien eres, muda, sola, recorriéndome, razón de mi pasión, por qué quiero llenarte solamente de mí, y abarcarte, acabarte, mezclarme a tus huesitos y eres única patria contra las bestias del olvido.
Cómo decir de pronto: tómame entre las manos, no me dejes caer. Te necesito: acepta este milagro. Tenemos que aprender a no asombrarnos de habernos encontrado, de que la vida pueda estar de pronto en el silencio o en la mirada. Tenemos que aprender a ser felices, a no extrañarnos de tener algo nuestro. Tenemos que aprender a no temernos y a no asustarnos y a estar seguros. Y a no causarnos daño.
Hoy, en la ciudad, todos, absolutamente todos, se levantaron con granos de azúcar en los labios. Pero sólo se dieron cuenta los que al despertarse, se besaron.
... que escibre cada día, lo que cada día hay que leer ....
La mirada oblicua es la que está atravesada por el error, la duda y la sospecha, es la que pone en cuestión lo que se mira o la que hace pensar en la posibilidad de otra respuesta a lo establecido, pensar que no hay verdades definitivas.
Fragmento de "Lecciones de extranjería"
Capítulo 11: José Saramago o la mirada de la invisibilidad
porque yo me desierto y tú me lluvias porque me océano y me balsas porque me otoño y tú me hojas porque me sótano y me alas por eso yo te músico y me músicas por eso yo te potro y tú me frutas y yo te marinero y me tabernas y yo te remolino y me lagunas por eso yo te circo y tú me infancias por eso te amarillo y me amarillas y te barco y me arenas y te astro y me noches y te buzo y me perlas y te campo y me flores por eso yo te viento y tú me crines por eso te crepúsculo y me auroras por eso yo te cielo y tú me golondrinas
Treinta africanos rescatados de una embarcación harapienta subieron a bordo de un crucero de lujo. Al principio se impuso la ley del mar, pero una vez realojados los náufragos e invitados a las mesas de los turistas, empezó a imperar la ley de la tierra.