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................. puntos de inflexión ...

*/ Optimismo aprendido ...

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Optimismo aprendido 

en "Vida y Salud"

  

 

Martin Seligman realizó experimentos con perros en los que cada vez que éstos intentaban escapar, recibían una descarga eléctrica. Éstos dejaron de intentarlo, pensando que hicieran lo que hicieran seguirían recibiendo descargas. Otros investigadores realizaron experimentos parecidos en humanos.

La mayoría de los sujetos reaccionaban por tanto, con esta forma de indefensión aprendida: al ver que fracasaban en su intento de realizar sus objetivos, se rendían.

Sin embargo, uno de cada tres no se daba por vencido y seguiría intentándolo.

¿En qué se diferencian unos de otros?

Éstas personas actuaban igual en la vida real, tras una ruptura de pareja, etc. no se daban por vencidas. Seligman encontró una explicación para este hecho: no se trataba ni de una grandeza interior ni del triunfo de la voluntad, sino de que estas personas simplemente habían encontrado una forma de explicar acontecimientos como algo pasajero, que no afectaba sus valores básicos como personas.

Esta forma de “optimismo” requiere habilidades que se pueden aprender.

Los pesimistas tienden a pensar que las desgracias ocurren por su culpa, que son permanentes y que ellos no pueden cambiarlo. Seligman protesta proclamando que existen formas distintas de explicarse a uno mismo las desgracias personales que además protegen ante la depresión.  El autor recomienda que intentemos explicarnos nuestros problemas de forma positiva (positive explanatory style), un problema es algo transitorio, específico y externo, en vez de una inevitable expresión de nuestro fallo como persona.

En el momento en el que un pesimista se rinde, un optimista seguirá luchando y es capaz de atravesar una especie de “barrera invisible”. Gente que se rinde fácilmente, nunca trata de cambiar la interpretación “pesimista” de sus fracasos. Personas que regularmente rompen ese muro invisible y que son capaces de argumentar contra sus propios pensamientos limitantes,  pronto encuentran razones “positivas” para los rechazos.

Aún así, los pesimistas siguen destacando en la habilidad de ver las situaciones de forma muy exacta. (Por eso el optimista Bill Gates contrata a profesionales “pesimistas” capaces de devolverle a la realidad cuando sea necesario).

Conclusión: Debemos conservar un poco de nuestro “pesimismo” y a la vez, conseguir ser mejores soñadores, es la combinación invencible.

 

  

 

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10 comentarios

Carmen -

Yo sólo sé que desde que no me identifico con mis circunstancias las cosas me van mejor. No va conmigo la frase esa de yo soy yo y mis circunstancias... Yo soy, sin más.

Optimista-Irónico -

La vejez tiene dos ventajas: dejan de dolerte las muelas y se dejan de oír las tonterías que se dicen alrededor"
G. Bernard Shaw

Diciembre -

Un enlace a unas risas pesimistas:
http://www.dalealplay.com/informaciondecontenido.php?con=10360

Pesimista -

"Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay." José Saramago.
Salud.

Anónimo -

Este era un hombre tan pesimista, tan pesimista, tan pesimista, que iba por la calle diciendo, ¡A que me quitan lo "bailao"!

Diciembre -

De nuevos los dos polos: optimista o pesimista.
Es decir, no se puede ser analítico, ponderado, racional, objetivo, realista, esperanzado, ingenuo, emprendedor, vitalista, nihilista, apático, ilusionado, testarudo, desconfiado, amorfo, pasota...nooo.
Sólo pesimista u optimista. Pues vale.
El texto me parece bastante poco riguroso, y la conclusión, aún sin quererlo, es que el pesimismo es tan necesario como el optimismo. ¿Para eso tanta especulación interesada?
Hagamos ese experimento con inversores en bolsa invirtiendo en fondos basura y tendremos al final un optimista optimista de pura cepa arruinado, por desinformado y por tonto. ¿Ese ejemplo de optimismo no vale también?
Y llamar "optimista" a Gates...jajaj, se las trae. Cómo si no calculara objetiva y friamente(y no utopicamente, por cierto) cada "aventura" que emprende en su empresa.
Saludos.

Ahimsa -

Buscar el lado positivo de las cosas ayuda a sentirnos mejor, hace surgir sentimientos de bienestar y proporciona fuerza y energía para enfrentarnos a las situaciones difíciles. Fijarse en las cosas buenas de la vida es una actitud, que puede ser cultivada y trabajada.
Las dificultades son oportunidades que nos da la vida para fortalecernos. De esas batallas podemos salir reforzados y con una mayor autoestima.
Gracias, buen texto.
Seguiremos...
Mirando hacia la utopía aunque cuando nos acerquemos quede más y más camino...
Un cálido abrazo al mundo-mundial.

Levemente -

Nisu, estupendo y sensato texto. Recordaría aquí lo que una vez escribiste maravillosamente: “¡A los botes ... las ilusiones y los sueños primero!”. Añadiendo de propia cosecha: “¡Y la porción justa de pesimismo que también suba a bordo!”.

Creo que fue Fernando Savater quien dijo: “Un pesimista es un optimista con visión de futuro”. Y opino que lo dijo con una fuerte dosis de razón, cuando no la totalidad. Porque bueno es no alejarse de la “realidad”. Por hacer un símil ... lo ideal sería anclarse con fuertes raíces a la tierra (realidad) y mecerse en el cielo con las ramas (sueños).

Anónimo, pesimista es, para mí, quien ha perdido la esperanza (si es que alguna vez la tuvo). Quien no cree en un posible cambio hacia algo más positivo, al margen de que repita cantinelas, o no acepte que una relación se acaba. Es sencillamente que ya no espera nada bueno, ni haciendo, ni esperando que las cosas se hagan por sí solas, lo cual por otra parte le convertiría en un ... ¿se me permite decir “güevón”? Bueeeeeno no, que posiblemente hasta sufra por su ser-estar pesimista. Simplemente en alguien que no comprende que en la existencia, además de un poco de suerte, la “acción” es fundamental.

Y la utopía no sólo está bien. Es, en muchas vidas en las que no soplan vientos favorables por más esfuerzos que se hagan, lo único que permite seguir caminando, la fuerza que ayuda a seguir esperanzados, lo que impide que se tire la toalla, lo que da aliento ... al aliento vital. ¡Viva la utopía! ... (o ¡viva “Waslala”!, para quienes sepan de la Belli.)

mía -

Pues de eso se trata...

de ir trabajando

el pesimismo,

con muchos sueños...


♥♥♥besos♥♥♥

Anónimo -

Todo es posible, si se quiere conseguir algo.

No llamaría pesimista al que se rinde. Pudiera ser en vez de eso, una persona que acepta la situación como es, como viene. No considero que eso sea ser un pesimista. Pesimista sería el que está todos los días, repitiendo la misma cantinela, sin tratar de solucionar el tema, o sin aceptar que la relación se termina para continuar adelante con otras que surjan.

Encontrarle partido a la situación es el objetivo del optimista, es decir, a ese problema que primeramente ahoga, hallarle el modo para que la temprana sensación de problema desaparezca. Ahora bien, el optimista podría limitarse a eso, a sacarle partido y no tratar de averiguar los motivos del fracaso. Entiendo que todos tenemos parte en que una relación fracase, tanto el que rechaza como el rechazado.

“Fallo como persona”, por supuesto que no lo hay. Buscaría la “razón positiva” en darse la oportunidad de averiguar que es lo que está fallando para que la otra persona esté buscando distancia. Cada uno siente lo que siente y eso es ineludible.

Imagínate por un momento que yo quiero una relación con otra persona, independientemente del tipo de relación. Y quiero esa relación y lucho por ella, pero en un momento determinado esa relación me provoca un malestar que se alarga durante… pongamos mes y medio, por ejemplo… hasta que decido, debido a ese malestar, cortar por lo sano. Podíamos llamarlo rechazo, si. Pero lo cierto es que no lo es. El “rechazo” se debe a ese malestar no me deja llevar una vida normal. Dejo de lado la relación y el malestar desaparece. Según Seligman, el optimista lo sigue intentando.

Yo pregunto: ¿Qué tengo que hacer? ¿Darme cabezazos una y otra vez? ¿Continuar a pesar de sentir malestar?

También podría preguntarme: ¿Ya se pregunta el otro que es lo que a mí me hace sentirme así? ¿O sólo se limita a sacarle el lado positivo al rechazo?

La utopía está muy bien hasta que descubres que sólo es eso: Utopía.
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