
... foto nisu ...
______________________________________________________________
Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú…
Walt Whitman
en "Canto a mi mismo"
♣
... Sin tiempo ...
... y ya puesto, por qué no llenar los segundos, todos los segundos, de puntos suspensivos ... ... ... ... de posibilidades, de palabras sinceras y silencios cómplices, y, o, de palabras cómplices y silencios sinceros... ¿Cuánto silencio cabe en un segundo? ¿Cuántas palabras preci(o)sas somos capaces de pronunciar? ¿Cuántos sentimientos se esconden en los puntos suspensivos que contienen esas milésimas de segundo en las que nos miramos eternamente a los ojos?... Cada segundo una inflexión ...
... y por qué no, exprimir los minutos, exprimirlos hasta extraer su dulce jugo de infinito, despojarlos de grumos de memoria y verterlo en copas para beberlo, cegados de presente, brindando al sol... y, como no, aprovechar su pulpa azul como ungüento, colocarlo sobre las cicatrices del pasado, las arrugas del tiempo... darnos en la piel esa pomada de esperanza, esa crema que nos suaviza el futuro... y lamernos las heridas de la nostalgia, curarnos de lentas agonías, quitarnos la postilla de lo olvidado y que dejen las llagas de supurar el pus de los malos recuerdos, despojar, de una vez por todas, al tiempo de su poder de agujas afiladas ...
... y además me apunto a olvidar las horas, a no permitir que el pulso tic/tac del reloj llegue a imponer su ritmo al toc/toc del corazón, ser nosotros los que marquemos el ritmo de nuestras horas... hacer horas malas de veinte minutos, crear horas hermosas que no tienen fin, demostrar con cada hora que el tiempo es relativo, que su ritmo lo marca el deseo, la pasión... quiero aprender (¿No hay cursos por fascículos?) a fabricar horas eternas de amor ...
... y quiero saborear los días, relamerme el calendario, conseguir hacer de cada día un espectáculo, diseñar ocasiones, propiciar sonrisas alrededor, sembrar cariño… quiero bañarme en días transparentes, repletos de gente cercana que nos hace soñar con relaciones más solidarias... y que no me lleve nunca la corriente injusta del conformismo, la resaca agresiva de la tradición, que no me ahogue la imperante marejada de normalidad... quiero días cada vez más simples, días de vida sencilla pensados y hechos para hacernos felices ...
... deseo ir más a menudo a sentarme en un banco de la vieja estación para ver pasar las estaciones, verlas pasar lentamente como vagones de colores que transportan años... es ahí donde se añora a los que se han ido, a los que se tuvieron que marchar... es ahí donde esperamos años que no traigan daños... años sin sobresaltos, uno detrás de otro, sin pasar amontonados, años en fila, sensatos, sin empujarse, sin atrasos ni adelantos, que lleguen a su hora, puntuales... como esos trenes en los que llegan las personas que deseamos ...
... ¿Qué pájaro es ese que pasa por delante del sol en su ocaso?... No, no es un pájaro... es el tiempo... ¿No lo ves aletear sobre el mar?... Va a estrellarse, irremediablemente, contra el horizonte ...
... y quiero, al borde del camino del tiempo, como para celebrarlo, prepararnos una tarta de manzana con aquellas que robamos al salir del paraíso, esas que no pitaron cuando pasamos por delante de la espada del ángel de la guarda, y, como burla a lo sagrado, procurarnos así momentos atemporales, islas detenidas, rincones anónimos sin relojes, instantes eternos de excepción... burbujas donde soñar, con los labios dulces de mermelada, con tiempos siempre, y por siempre, mejores ...
... y de algún modo, (¿Por oposición?) quiero ser el funcionario gris que cada mañana, secretamente, sin que nadie lo sospeche, pulsa el interruptor de encender el amanecer... ese que ha aprendido a tocar las teclas para ayudar a los demás, el que sabe pulsar el botón de las sonrisas de los que tiene próximos, ese que no ha perdido la fe en utopías amables, y que está, evidentemente, enamorado de la mujer que al cerrar los párpados hace caer al sol y crea para ellos la noche ...
... y, de verdad, dejadme ese honor, quiero ser ese que en el momento del naufragio se suba al palo mayor, y allí, abrazado con las piernas y con una mano ante la boca para hacer de altavoz, grite esa frase... tan socorrida... que dice...
“¡A los botes... las ilusiones y los sueños primero!” ...
♣
... foto nisu ...
Estábamos hablando hace un instante: “Dentro de 25 años, cuando yo tenga 45…” Y de pronto, malestar, menos cuerda, una luz y una sombra que se huyen, la mano por los ojos; y sin saber cómo, nos encontramos diciendo: “Hace 25 años, cuando yo tenía 20…”
Y ¿qué es lo que ha pasado mientras tanto, en ese dudoso, incomible, incomprendido instante? Nada, eso, tiempo.
Juan Ramón Jiménez

... foto nisu ...
______________