
Aqui no eres un extraño  Guardo una tarde de sol por si hace falta, ese es un tesoro que nadie podrá arrebatarme. Guardo la mirada risueña de alguna muchacha. Guardo en un bolsillo el color de la piel de una naranja... Te guardo una tarde de sol por si la quieres. Ese es un tesoro que nadie podrá arrebatarte. Te guardo una mirada risueña que nada pretende. Te guardo en un bolsillo el calor de mi piel por si vinieses... * Manolo García * 
Hombre aproximativo como yo, como tú, lector, tienes entre tus manos como para lanzar una estrella cifra luminosa, tu cabeza plena de poesía. * Tristan Tzara * 
Yo soy aquel a quien atormenta el amoroso anhelo; Acaso, ¿no gravita la tierra? Acaso, toda la materia ¿no es torturada y atraída por la materia toda? Así el cuerpo mío es atraído por todos cuantos tropiezo o conozco. * Walt Withman * 
Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos. * Pablo Neruda * 
El amor entra en nuestra vida por los huecos que abre la risa. * Berna Wang * 
Cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da, nada es más simple, no hay otra norma : nada se pierde, todo se transforma. * Jorge Drexler * 
... y un segundo es una eternidad como para no estar junto a ti ... * Juanes * 
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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2004.
1/6/2004  _______________________________________ Este camino nadie ya lo recorre salvo el crepúsculo
------ kono michi ya yuku hito nashi ni aki no kure
Matsuo Bashô (1644-1694)
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3/6/2004  ----- Fuera ----- Susanna Tamaro ___________________________________________
Susanna Tamaro muestra con sobrecogedora emoción el lado más desasosegante de nuestra cotidianidad en estos relatos. Nabila, Salvación, Arik o Rossella son los protagonistas de estas páginas, pero en la vida real siempre son personajes secundarios, emigrantes procedentes de África, Filipinas o Cabo Verde que simbolizan la dificultad de comunicarnos y de vivir con la diversidad.
«En nuestros itinerarios cotidianos encontramos muchos rostros. Rostros que pertenecen a mundos distintos y, con frecuencia, parecen incluso de distintas épocas. ¿Qué habrá detrás de esas miradas? La mayoría de las veces preferimos no hacernos preguntas. Dejarlos fuera. Fuera de nuestros pensamientos, fuera de nuestros sentimientos, y si es posible, fuera también de nuestro horizonte. En un mundo trastornado por la cháchara mediática es difícil guardar silencio, es difícil escuchar y mirar, tratar de comprender quién soy yo, quién es el otro. Resulta más fácil aferrarnos a la primera opinión que se nos propone y llevarla puesta como se lleva una prenda de moda. Pero una opinión, más que un terreno sólido sobre el que confrontarse, es una ciénaga que tiende a uniformar la riqueza de la realidad en un limo grisáceo. ¿Y si debiéramos dejar “fuera” precisamente nuestras opiniones, nuestros prejuicios, nuestras barreras? ¿Y si el extranjero, en lugar de una amenaza, es una interrogación sobre nosotros mismos, sobre el sentido de nuestro estar en el mundo?»
Susanna Tamaro
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3/6/2004  ___________________________________________ Felicidad... de Gabriel García Márquez
Debemos arrojar a los oceános del tiempo una botella de náufragos siderales, para que el universo sepa de nosotros lo que no han de contar las cucarachas que nos sobrevivirán:
Que aquí existió un mundo donde prevaleció el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad.
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5/6/2004  ____________________________________________
arracimadas, una pálida luz: esas violetas
----- katamatte usuki hikari no sumire kana
Watanabe Suiha (1882-1946)
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6/6/2004  _______________________________________________________
De Almu en "Antes Muerta Que Sencilla" Ficción Esta mañana he venido a oscuras en el tren. Los túneles tienen una luz cada no sé cuántos metros, que nos iluminaba como una ráfaga rápida y naranja, devolviéndonos en seguida a la oscuridad. Ha estado curioso. En la mitad del vagón donde yo estaba, casi todos eran inmigrantes y al salir, todos, sin conocerse, se han mirado sonriendo, como recién salidos de una atracción.
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6/6/2004  ____________________________________________
De almu en "Antes Muerta Que Sencilla"
Sin voz A veces te cruzas con la mirada con un extraño y tienes la certeza de que le conoces de algo. Su mirada te indica que él también te ha conocido, entonces le lanzas una, arqueando la ceja, interrogativa. El te contesta con otra parecida que te borra la sonrisa porque sabes que hasta que no caigas no te vas a quedar tranquila, y él, que no entiende esos ojos serios, se retira.
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6/6/2004  _______________________________________________ ... Cumplir un horario, acudir a tiempo a una cita siempre me ha puesto nervioso, me hace mirar el reloj de forma inútil e inconsciente. Y eso que nunca he sido un esclavo del reloj. Es más, hubo un tiempo en que no lo usaba en absoluto, podía prescindir de él y me parecía sugerente preguntar la hora. A fin de cuentas es algo que siempre te dan, no te lo niegan, y en la mayoría de los casos la gente se alegra, te lo acompañan de una (maravillosa) sonrisa, resultando siempre ésta mucho más interesante que la respuesta... En ocasiones habría preguntado la hora cinco veces seguidas a la misma persona. Ya sabes... una de esas sonrisas que te hacen olvidar el tiempo, que de algún modo lo paran... así lo sientes... Últimamente, cada vez más a menudo por cierto, me suelto el reloj de la muñeca, me lo paso de una mano a otra... incluso me sorprendo arrojándolo al aire para recogerlo al vuelo... no me lo explico... para mí que quiero romperlo...
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6/6/2004  ___________________________________________
Aprovechando el viaje decidimos acercarnos a una ciudad cercana en la que nunca habíamos estado. Tal vez porque el día era triste y gris, la ciudad nos pareció muy gris y muy triste. Para cuando nos dimos cuenta estabamos de nuevo en el coche, podría decirse que huyendo. Salimos de allí como de un barco que sabes que está a punto de hundirse.
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7/6/2004  ___________________________________________________
... Si con los ojos vemos algo que realmente no existe, si interpretamos de tal modo lo objetivo... y ésto engaña y causa dolor a la vista, que no nos ocurrirá con las palabras, con los gestos, con las sonrisas, con los silencios... ¿Sobre qué mentira establecemos nuestros pensamientos? ¿Sobre qué falsedad asentamos nuestros sentimientos? ...
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7/6/2004  ________________________________________________
De almu en "Antes Muerta Que Sencilla"
Hay días que me siento un poco caperucita. Hoy, sin ir más lejos, tengo ganas de cruzarme con un lobo, darle un buen par de hostias, y pegarme un revolcón con ese pedazo de leñador.
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9/6/2004  _____________________________________________________
Los diez Mandamientos de la Inteligencia Emocional
1. No jugarás juegos de poder. Pide, en cambio, lo que deseas puede que lo obtengas. 2. No permitirás que jueguen contigo juegos de poder. No hagas nada que no quieras hacer por tu propia voluntad. 3. No mentirás por omisión ni por comisión. Excepto cuando esté en juego tu propia seguridad o la seguridad de los demás. 4. Defenderás lo que sientes y lo que deseas. Si no lo haces tú, es poco probable que otro lo haga. 5. Respetarás los sentimientos y los deseos de los demás. Esto no quiere decir que debas someterte a ellos. 6. Buscarás el valor de las ideas de los otros. Hay más de una manera de ver las cosas. 7. Te disculparás y enmendarás tus errores. Nada te hará crecer más que esto. 8. Desearás perdonar a los demás por sus errores. Haz por los demás lo que querrías que hiciesen por ti. 9. No aceptarás falsas disculpas. Valen menos que no disculparse. 10. Seguirás estos mandamientos según tu mejor juicio. Después de todo, no están escritos en piedra.
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10/6/2004  _______________________________________________
«Ojalá dispusiera de frases no conocidas, de expresiones extrañas, en algún nuevo lenguaje jamás empleado antes, libre de repeticiones, de palabras rancias ya desgastadas por los antepasados»
dijo Khakheperresenb escriba egipcio hace, más o menos, cuatro mil años. _________________
12/6/2004  __________________________________________________
Hay un personaje dentro de mi espejo y me llega a resultar hasta simpático; cuando yo sonrío, el sonríe; cuando yo me afeitó, él va y se afeita; cuando le cuento mis cosas, el me cuenta las suyas... pero desde este lado del crital ni le oigo. Me resulta gracioso de verdad, no sé... me es familiar; cuando yo le guiño un ojo, me devuelve el guiño con complicidad; y cuando estoy triste, me mira con tristeza. Tan solo tengo una duda, y es saber que hace cuando yo le doy la espalda... lo ignoro, da igual... prefiero no saberlo...
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20/6/2004  Los girasoles ciegos Alberto Mendez Anagrama ___________________________________________________
Comentario de Enrique Martín
Si algo nos ha enseñado la literatura a lo largo de los tiempos es que no hay territorios trillados. Temáticas aparentemente agotadas, exprimidas hasta la extenuación, se convierten por mor de una mirada, en un nuevo mundo redescubierto. Por ejemplo, se ha escrito mucho sobre la Guerra Civil española del 36 y cuando parecía que nada nuevo se podía contar, han llegado otros escritores y nos han mostrado ante los ojos personajes ocultos, historias escondidas y sentimientos enterrados. Ocurrió con “El lápiz del carpintero” de Manuel Rivas y con “Soldados de Salamina” de Javier Cercas. Es lo que pasa también con este magnífico libro de relatos de Alberto Méndez. En “Los girasoles ciegos” se cuentan cuatro historias de perdedores. De perdedores que en la derrota triunfan, porque su sentido de la honestidad, de la ética, les impulsaba a renunciar al engaño y la impostura. Recuerdan aquella frase de “...morir de pie, antes que vivir de rodillas”, pues eso.
En un relato se nos cuenta la historia de un capitán del ejército franquista que un día antes de que terminara la guerra, cuando los suyos iban a ganarla, se entregaba a los republicanos, para no formar parte de un ejército de asesinos. En otro se nos habla de un poeta adolescente que perdido en las montañas lucha denodadamente para salvar la vida del bebé dado a luz por su compañera muerta. En la tercera narración un preso habla y habla, inventando bellas y falsas historias sobre un preso fusilado que custodió en una cárcel republicana y que es el hijo del general que le juzga, para retrasar al máximo la condena a muerte. Y en el cuarto relato una mujer aguanta los embates de un diácono libidinoso, mientras el marido, republicano perseguido, contempla con horror las desgracias de su mujer desde un escondrijo entre dos paredes.
Todas las historias transcurren al final de la guerra civil y en los tiempos inmediatamente posteriores. España era una inmensa cárcel y los vencedores se comportaban con los vencidos con una brutalidad e inhumanidad pocas veces superada. Los vencidos no tenían derechos, no tenían bienes, no tenían futuro. Lo único que les quedaba era su dignidad y muchos la sacrificaron por seguir viviendo, por sacar adelante a sus familias. Méndez pinta este paisaje desolador en el que de vez en cuando se encienden algunas vidas como faros en la noche. Fogonazos efímeros que aún alumbran nuestra memoria. Porque estas historias fueron historias que sucedieron y Alberto Méndez las enhebra –los protagonistas aparecen de pasada en las otras historias- para que la visión sea más contundente, más eficaz.
Hay en el libro, magníficamente escrito, una melancolía abrasadora, una tristeza sin límites, una belleza furibunda. Es el primer libro de Alberto Méndez, un madrileño que durante años se ha dedicado profesionalmente al mundo de la edición y que debuta a los 63 años. Solo podemos decir una cosa: merecía la pena la espera. Ojalá pronto volvamos a saber de él.
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20/6/2004  _______________________________________________________________
Canción de QUIQUE GONZALEZ disco: Pájaros mojados
Mi corazón como un avión en llamas, una explosión, violeta en la ventana, breve fulgor que fue tu amor en rama para los dos. Desde un rincón, clavando la mirada, nada feroz, en un reloj de plata todo cambió en un minuto para los dos. Antes de que caiga mi avion desengánchame, antes de perder el control desenrédame. Será sólo un momento en un reloj de plata. Mi corazón, habitación pintada, una canción que brilla en la mañana, doble ración de carretera y manta para los dos. _________________
20/6/2004  _____________________________________________________________
QUIQUE GONZALEZ disco: Pájaros mojados
Aunque tu no lo sepas me he inventado tu nombre me drogué con promesas y he dormido en los coches. Aunque tu no lo entiendas nunca escribo el remite en el sobre por no dejar mis huellas. Aunque tú no lo sepas me he acostado a tu espalda y mi cama se queja fría cuando te marchas. He blindado mi puerta y al llegar la mañana no me di ni cuenta de que ya nunca estabas. Aunque tu no lo sepas nos decíamos tanto con las manos tan llenas cada día más flacos. Inventamos mareas tripulábamos barcos, encendía con besos el mar de tus labios. Y toda tu escalera. _______________
27/6/2004  __________________________________________________ BLOWIN´IN THE WIND FLOTANDO EN EL VIENTO (1962) canción de Bob Dylan
¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre antes de que le consideréis un hombre? Sí, ¿Cuántos mares debe surcar una paloma blanca antes de que ella duerma sobre la arena? Sí, ¿Cuántas veces deben las balas del cañón volar antes de que sean prohibidas para siempre? La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento, La respuesta está flotando en el viento. ¿Cuántas veces debe un hombre alzar la vista antes de que pueda ver el cielo? Si, ¿Cuántas orejas debe tener un hombre antes de que pueda oír gritar a la gente? Sí, ¿Cuántas muertes serán necesarias hasta que él comprenda que ya ha muerto demasiada gente? La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento, La respuesta está flotando en el viento. ¿Cuántos años puede una montaña existir antes de que sea arrastrada al mar? Si, ¿y Cuántos años pueden algunas personas existir antes de que se les permita ser libres? Sí, y ¿Cuántas veces puede un hombre volver su cabeza, fingiendo simplemente que no ve? La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento, La respuesta está flotando en el viento. ____________________
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